Tratamiento de los condilomas o verrugas genitales

Una vez diagnosticados los condilomas, antes de llevar a cabo cualquier tratamiento, es importante solicitar una analítica completa del paciente para descartar otras enfermedades de transmisión sexual.

En el Instituto Proctológico Dr. Padrón, consideramos que la mejor opción terapéutica para los condilomas o verrugas es la extirpación quirúrgica de las lesiones extra e intra-anales combinada con la electrofulguración con bisturí eléctrico.

¿En qué consiste la intervención quirúrgica para eliminar los condilomas?

Se coloca al paciente en la posición habitual sobre la camilla proctológica. Se anestesia la zona perianal en ambos lados con mepivacaína y articína+epinefrina. En las lesiones más voluminosas es útil anestesiar también la base de la misma. Tras aplicar un antiséptico, se procede a extirpar con tijera las lesiones más grandes, guardando varias de ellas para su posterior estudio histológico.

Es conveniente hacer electrofulguración de la base. Las lesiones más pequeñas se electrofulguran y posteriormente se raspan con ayuda de una legra. En el interior del canal anal se procede se igual forma, extirpando las más grandes y electrofulgurando las demás. Después se limpia la zona y se coloca un espongostan (esponja de gelatina hemostática) en el canal anal para evitar el sangrado y se aplica vaselina en la parte externa.

Si las lesiones son abundantes, internas y externas, se realiza la cirugía en dos tiempos, espaciando 3-4 semanas las intervenciones, para permitir la cicatrización.

  1. Es recomendable que el paciente informe al médico sobre cualquier posible inflamación, hematoma o molestias en la zona donde se ha realizado la intervención quirúrgica.
  2. En ocasiones, se suele recomendar algún analgésico o antiinflamatorio (paracetamol, nolotil, etc.) para el dolor, evitando tomar ácido acetil salicílico (AAS) en las horas siguientes para evitar el riesgo de sangrado.
  3. Retirar los apósitos colocados cuando hayan pasado al menos 12 horas del momento de la intervención (excepto necesidad, urgencia de defecación o sangrado).
  4. Una vez retirados los apósitos se recomienda higiene de la zona con agua y jabón, así como aplicar crema hidratante externamente. En caso de notar molestias durante las primeras defecaciones puede aliviarle realizar baños de asiento en agua tibia y sal.
  5. Se recomienda reposo relativo durante las primeras 24 horas tras la intervención, así como acudir a control pasados 2 días de la misma para valorar la evolución.

Como norma, se realizará un primer control a las 48 horas de la intervención, donde se valorará la existencia de hematomas, sangrado, necrosis, etc.  El doctor realizará un tacto rectal para comprobar que no existe contractura esfinteriana refleja. Posteriormente se hará una revisión cada 15 días.

Cuando las lesiones hayan cicatrizado, se aconseja revisión cada 3-6 meses.

Al ser los condilomas una infección que se trasmite por contacto sexual, es conveniente y recomendable el uso de preservativos . Actualmente se están probando vacunas, pero eso tiene que consultarlo con su médico especialista.

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