Cuando llegan fiestas como las Navidades o los Carnavales una pregunta frecuente es cómo pueden afectar algunos excesos a nuestra salud, y en la parte que nos toca a nosotros la pregunta suele ser si pueden causar hemorroides.

La proctología (especialidad de las enfermedades del ano y recto) es bastante desconocida y la mayoría de las personas sólo han oído hablar de las hemorroides. A nosotros nos parece más interesante hablar también de otras patologías de esta especialidad que pueden surgir o empeorarse a raíz de algunos comportamientos festivos o “fiesteros”.

Está extendida la idea de que el consumo de comida picante y alcohol pueden causar hemorroides.

Cuando se consuma alcohol, hacerlo con moderación es siempre un buen consejo para la salud y es cierto que la comida picante y el alcohol pueden irritar las hemorroides (y por lo tanto que resulten más molestas) pero no existe una vinculación directa como para afirmar que las produzcan.

Algo que sí puede causar un consumo en exceso de alcohol es una diarrea que a su vez provoque problemas de salud a nivel proctológico, como por ejemplo:

  • Por un lado, una consecuencia leve y normalmente pasajera puede ser irritación y escozor en la zona anal que lo frecuente es que se mejore en cuanto se pase la diarrea. Un remedio sencillo pero muy efectivo es proteger el borde exterior del ano con vaselina (vaselina pura se encuentra en cualquier farmacia), la vaselina crea una capa protectora sobre la piel que la protege de la acidez irritante de la diarrea.
  • Por otro lado, un cuadro de diarrea fuerte puntual (así como uno de estreñimiento) pueden provocar una fisura. Esta patología si bien no es especialmente grave puede resultar muy dolorosa. En este caso probablemente sea necesario acudir a su especialista en proctología. Según el tamaño de la fisura bastará con un tratamiento conservador (aplicación de crema tópica y baños de asiento) o puede ser necesaria una pequeña intervención quirúrgica.
  • Formación de una trombosis hemorroidal: normalmente vinculado a una existencia previa de hemorroides, el sufrir una diarrea o un estreñimiento fuerte puede dar lugar a una defecación en la que se realice un esfuerzo excesivo y que cause una trombosis hemorroidal (observaremos un pequeño bulto en el interior o exterior del ano). Se trata de un coágulo de sangre que será más o menos molesto en función de su tamaño y situación. Con suerte la trombosis (el bulto o bolita que notamos) no es muy grande ni molesto y desaparecerá en unos días o semanas reabsorbido por el cuerpo. En este caso puede ayudar la aplicación de vaselina y frío local (hielo envuelto en un pañito, nunca en contacto directo con la piel), si la “bolita” puede introducirse dentro del ano con un poquito de presión con los dedos esta maniobra puede ser beneficiosa (sin forzarlo). Si la trombosis es muy molesta o dolorosa (nos impide sentarnos o caminar o hacer vida normal) puede ser necesario acudir al médico para extirpar la trombosis.

No vinculado a los hábitos de consumo de alcohol o comidas pero sí relacionado a veces con las fiestas son las enfermedades de transmisión sexual (ETS) en Carnavales siempre vemos campañas recordándonos que hemos de cuidarnos de las ETS.

Aunque se trate de un tema más tabú consideramos importante hacer mención a ellas en este punto, en concreto hablar de los condilomas. Como la mayoría de las ETS la prevención es el mejor arma contra los condilomas (utilizar preservativos). En caso de la aparición de condilomas debe acudir inmediatamente al especialista.

Unos condilomas pequeños y no muy extendidos pueden tratarse con cremas (normalmente los trata el dermatólogo/a) pero puede ser necesaria la extirpación con bisturí eléctrico (electrocoagulación).

En cualquier caso se trata de una patología infecciosa (puede extenderse a zonas cercanas o contagiar a otras personas) y que no debe descuidarse pues cuanto antes se trate más sencilla será la solución médica. Además es recomendable tener en cuenta si alguna persona más en nuestro entorno ha estado expuesta y puede tener condilomas para que se trate también.

Sin ser exhaustivos estas son algunas de las patologías que observamos aumentan en periodos de fiesta y nunca está de más recordar que la salud empieza con la prevención y los buenos hábitos.