La fisura anal es una patología proctológica originada con frecuencia por un episodio de estreñimiento aunque también en ocasiones la causa puede haber sido un cuadro diarreico. Se trata de una pequeña herida en el borde del ano que provoca una contractura de las fibras musculares del esfínter interno. A continuación algunos mitos falsos y algunas verdades para conocer un poco mejor qué son las fisuras anales y cómo se tratan:

¡Verdadero! : Las fisuras anales son una patología benigna pero extremadamente dolorosa. El dolor provocado por la fisura anal no se alivia con analgésicos. ¿Sabías que se han descrito casos de suicidios debidos al dolor causado por esta patología?

¡Falso! : Existe el falso mito de que la operación de la fisura anal es dolorosa, esto no es cierto.

Siempre que se utilice la técnica adecuada, la operación no es dolorosa. Es más en general, los pacientes notan una mejoría inmediata tras la operación y el dolor que causa la fisura anal normalmente remite en el mismo día de la cirugía.

¡Verdadero! : El tratamiento de la fisura anal reciente suele ser la aplicación de una pomada que te puede recetar tu proctólogo. Debemos ser cautos con la automedicación o con solicitar cremas para este tipo de patologías en farmacia sin consultar con el médico previamente. Frecuentemente se confunden los síntomas de la fisura anal con los de las hemorroides y las pomadas indicadas para estas dos patologías son muy diferentes.

¡Falso! : Cuando la fisura anal se cronifica es falso que las cremas o los remedios caseros sean suficientes. En el caso de fisura anal crónica la pomada no va a solucionar el problema ni aliviar el dolor y simplemente va a posponer la solución definitiva que es una pequeña intervención quirúrgica.

¡Verdadero! : La esfinterotomía lateral interna es una intervención que se puede realizar con anestesia local y de manera ambulatoria. En la gran mayoría de los casos es una solución definitiva que se realiza sin necesidad de ingreso hospitalario.

¡Falso! : El mayor mito en torno a la cirugía de fisura anal es el riesgo de incontinencia. Cuando la técnica realizada es la adecuada y se trata de un médico experto esta afirmación es falsa. Es importante acudir a profesionales expertos en proctología que por su experiencia saben que la operación correctamente realizada no implica un riesgo de incontinencia ya que de otra manera el paciente va a sufrir de manera innecesaria al posponer la solución efectiva a su problema (la cirugía).

Las personas que sufren fisuras anales no suelen disfrutar de una calidad de vida plena. El dolor que sufren vinculado con la defecación suele ser muy importante y esto afecta a su estado anímico. Asimismo suelen evitar ir al baño lo cual genera molestias digestivas e hinchazón en el vientre.

En general, intentar solucionar el problema mediante dietas y cremas (tras visitar al médico experto en proctología) es la primera medida a tomar. Sin embargo, lo más frecuente es que los pacientes tras la operación afirmen: ¡Debería haberme operado antes!