Muchas personas perciben un fuerte dolor en el margen anal a la hora de defecar. Este dolor que suele aparecer de forma aguda no siempre está relacionado con un problema proctológico. De hecho, en ocasiones los pacientes tienden a confundir patologías como la fisura anal con otra condición: la hipertonía anal.

¿Qué es la hipertonía muscular y en qué se diferencia de una fisura anal?

La hipertonía no es más que el aumento del tono muscular que hace que éstos permanezcan rígidos. La hipertonía es un problema que se da con relativa frecuencia en las patologías de suelo pélvico.

La mayoría de los casos de hipertonía anal están relacionados con factores psicológicos. Esto quiere decir que afecta sobre todo a personas muy perfeccionistas, ansiosas, con mucho estrés, etc. Sin embargo, también influyen otros factores como realizar largos viajes en coche o algunas operaciones ginecológicas o urológicas.

Sin embargo, este problema muscular no debe confundirse con patologías proctológicas como la fisura anal. Esta al igual que la hipertonía anal puede cursar con dolor agudo en la zona del ano y en su interior, en el recto. En cambio, la fisura anal es un desgarro en el tejido mucoso que recubre la zona del ano.

Tipos de fisura anal

Las fisuras anales se pueden clasificar de diferentes formas. Según la causa que la origine podemos hablar de:

  • Fisura primaria: Son aquellas que se producen en personas sanas que no padecen una enfermedad sistémica. Es el caso de fisuras producidas por traumatismos puntuales que producen daño en la mucosa anal y, por tanto, desgarros. Por ejemplo, las fisuras primarias suelen darse con frecuencia en pacientes que sufren estreñimiento e incluso en personas que de forma puntual han padecido un exceso de diarrea.
  • Fisura secundaria: Se trata de aquellas fisuras que tienen como causa una enfermedad sistémica de base. Normalmente se trata de pacientes que padecen patologías que afectan al aparato digestivo. Son los casos de pacientes con enfermedades inflamatorias del intestino como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa, tuberculosis intestinal o enfermedades de transmisión sexual como la sífilis.

Además de esta clasificación, también se puede considerar que existen dos tipos de fisura anal según la evolución que tenga la patología:

  • Fisura aguda: Se trata de fisuras anales consideradas superficiales y, sobre todo, puntuales. Esto significa que son desgarros que se producen con poca frecuencia, al menos con dos años de separación entre una fisura y otra.
  • Fisura crónica: Se trata de los casos de fisuras que se padecen con mucha frecuencia y casi siempre en la misma localización. Suelen ser provocadas por una hipertonía anal crónica en el esfínter además de otras causas.

¿Cómo se diagnostica y cómo se tratan las fisuras anales?

Para poder diagnosticar de forma certera una fisura anal es importante acudir a un experto en proctología. El Médico hará una buena anamnesis con la historia clínica del paciente y esto junto a la exploración física nos dará el diagnóstico. Se hará primero la inspección anal, que en el 95 % de los casos nos muestra la fisura o herida en el borde anal, y luego con el tacto rectal se comprueba la contractura del esfínter. Normalmente no es necesaria la realización de una anuscopia ya que, además, es muy dolorosa.

En cuanto al tratamiento de las fisuras anales, este tipo de patología proctológica puede tratarse de dos formas según el tipo del que se trate:

  • Tratamiento terapéutico: En este caso se trata de las fisuras agudas que se deben a estreñimiento principalmente. El proctólogo suele recomendar baños de asiento con agua tibia para relajar la zona anal, indicar algún relajante muscular, ingerir algunos analgésicos para aliviar el dolor anal, aplicar una pomada cicatrizante y ablandar la materia fecal a través de una dieta rica en fibra.
  • Tratamiento quirúrgico: Este tipo de tratamiento se realiza en los casos de fisuras anales crónicas sobre todo. Se trata de una cirugía ambulatoria que soluciona la hipertonía del esfínter anal interno y cuya efectividad se encuentra en torno al 90% de los casos.

En Instituto Proctológico Dr. Padrón contamos con un equipo médico altamente cualificado y especializado en el diagnóstico y tratamiento de las patologías del ano y del recto. Por esta razón, si sospechas que puedes padecer una fisura anal o cualquier otro problema proctológico no dudes en ponerte en contacto con nosotros en nuestros centros de Las Palmas de Gran Canaria o Tenerife.