La mayoría de los pacientes que acuden a una consulta con el proctólogo piensan que padecen una patología hemorroidal. No obstante, en ocasiones se trata de otro tipo de problema proctológico como una fisura anal. Esto se debe principalmente a que las personas confunden los síntomas que padecen como sangrado y dolor con la aparición de hemorroides, pero rara vez las almorranas producen dolor. En cambio, las fisuras anales sí lo producen. 

Esta patología proctológica se caracteriza por ser un desgarro en la piel que rodea el margen anal o el interior del canal anal. Cuando este tipo de desgarros suceden se pueden producir espasmos como resultado de que la musculatura que mantiene el ano cerrado quede expuesta.

Tipos de fisuras anales

Existen diversos tipos de fisuras anales entre las que se encuentran:

  • Fisura anal aguda. Como su nombre indica se trata de aquella fisura anal que tiene poco tiempo de evolución y aparece en un momento puntual. Normalmente se caracterizan por ser desgarros superficiales finos y limpios.
  • Fisura anal crónica. Se trata de las fisuras anales que llevan más de seis semanas de evolución o más. En este caso son desgarros profundos y presentan los bordes duros  engrosados. En muchas ocasiones los pacientes lo confunden con una hemorroide porque suele presentar un pliegue cutáneo doloroso y duro fácilmente palpable.
  • Fisura anal idiopática. Son aquellas fisuras anales que se encuentran en la zona interna del ano, concretamente en la zona dentada del canal anal. Se producen habitualmente como consecuencia de un esfuerzo defecatorio relacionado con el estreñimiento.

Estos son los tres tipos principales de fisuras anales aunque también existen otras fisuras anales directamente relacionadas con enfermedades digestivas como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn. Además, hay otras afecciones que pueden también producir fisuras anales como la sífilis o la tuberculosis e, incluso, la aplicación de determinados tratamientos como la quimioterapia.

¿Cómo se puede calmar y curar una fisura anal?

El síntoma principal y característico de la aparición de una fisura anal es un dolor intenso sobre todo a la hora de ir al baño que, en ocasiones, puede durar solo unos minutos pero también puede alargarse hasta varias horas.

Frente a este signo es importante acudir al proctólogo para que éste lleve a cabo una exploración física adecuada con el fin de diagnosticar de forma certera esta patología. Tras la exploración manual el experto en Proctología podrá determinar qué tipo de fisura anal padece el paciente y, tras ello, indicar el mejor tratamiento en cada caso. En ocasiones requerirá la realización de pruebas complementarias para confirmar la causa que ha propiciado la aparición de la fisura sobre todo cuando puede estar asociada a otras enfermedades.

En cuanto a la forma de curar una fisura anal y calmar el dolor que produce, existen dos tipos de tratamientos: los terapéuticos y los quirúrgicos. El tratamiento terapéutico es el tratamiento inicial en la mayor parte de los casos y se trata de aplicar pomadas antiinflamatorias y baños de asiento.

Por su parte, el tratamiento quirúrgico es la única forma de dar una solución duradera a este problema proctológico. Sin embargo, no es necesario siempre y es el proctólogo el que debe determinar en qué casos se lleva cabo.  

En el Instituto Proctológico Dr. Padrón contamos con 30 años de experiencia en el diagnóstico y tratamiento de problemas proctológicos. Si sospechas de padecer algún tipo de afección en la zona del margen o el canal anal no dudes en ponerte en contacto con nosotros.