Deporte y hemorroides

Deporte y hemorroides

La práctica habitual de ejercicio es importante para una vida sana a todos los niveles, también para tener buena salud proctológica (a nivel del recto y la zona anal). Esto es debido principalmente a que el ejercicio ayuda a tener un buen tránsito intestinal y por tanto a evitar el estreñimiento que es una de las causas principales de las hemorroides y de otras patologías proctológicas como las fisuras anales o las trombosis hemorroidales.

Ejercicios suaves como estiramientos, yoga o incluso ejercicios específicos del suelo pélvico ayudan a tener un buen tono muscular en todo el cuerpo, incluida la zona anal y perianal. Por lo tanto, son recomendables para prevenir problemas proctológicos como las hemorroides y pueden incluso mejorar la sintomatología si ya las padecemos.

Sin embargo, el deporte puntualmente puede empeorar o incluso causar alguna enfermedad proctológica, pero esto suele ser debido a cuestiones puntuales como podría ser un esfuerzo puntual excesivo o la existencia previa de la patología

¿Cuáles son estos casos en que el deporte es desaconsejable o qué precauciones debemos tomar?

  1. En caso de padecer hemorroides puede existir relación entre la realización de ejercicio físico y los síntomas que se perciben. Puede ser que algunas hemorroides estén más bajas, es decir situadas más cerca del margen anal y por la presión de estar de pie todo el día o al realizar algunos ejercicios físicos pueden salir y se sienten inflamadas, es decir, se notan más los síntomas y el abultamiento.
  2. La sudoración puede empeorar el picor anal. Si existe irritación en la zona anal, o si hay molestias por hemorroides, por fisura anal, porque haya una fístula sacra o perianal o por la existencia de una trombosis hemorroidal, en estos casos la sudoración o la fricción de algunos deportes como puede ser correr o montar en bici pueden a aumentar las incomodidades.
  3. Un esfuerzo muy grande puntual mal realizado como puede ser el levantamiento de pesas o levantar una moto del suelo puede ser la causa de una trombosis hemorroidal. Esto es muy poco frecuente pero lo recomendable es realizar estos esfuerzos en una postura adecuada, para proteger no solo la zona anal sino también la zona lumbar, las articulaciones, etc.

En proctología son válidas las pautas generales para realizar un deporte saludable. No deben realizarse esfuerzos excesivos especialmente sin un entrenamiento adecuado y supervisado. Debemos escuchar a nuestro cuerpo y ante síntomas de alguna posible enfermedad consultar con el médico, en nuestra especialidad estos síntomas pueden ser el sangrado en la zona anal, el dolor o picor, la aparición de bultos o inflamación en la zona perianal (borde del ano).

Debemos recordar que deporte y ejercicio son buenos para la salud y nos deben hacer sentir mejor, si te encuentras mal realizando un deporte o al finalizar un ejercicio lo sensato es interrumpir la práctica y consultar con el especialista.

2019-01-17T11:58:50+00:00