Conocidas popularmente como almorranas, las hemorroides no son varices o inflamaciones de las venas en el recto y el ano. Anatómicamente son dilataciones de los plexos, cojinetes o almohadillas de tejido submucoso donde están contenidas las vénulas y arteriolas superficiales del conducto anal.

A menudo, las hemorroides se dilatan o inflaman a consecuencia del esfuerzo para evacuar el intestino, aunque pueden ser causadas por otros factores como el embarazo, el estreñimiento crónico, la diarrea o el envejecimiento.

Reconocer los síntomas de las hemorroides

Si sospechas que tienes hemorroides, es importante que conozcas cuáles son los síntomas más frecuentes de esta patología proctológica:

  • Hemorroides internas: el síntoma más obvio de las hemorroides internas es el sangrado rectal rojo intenso que sale junto con las evacuaciones intestinales. Verás sangre roja intensa cuando te limpies. En la mayoría de los casos, no causan dolor.
  • Hemorroides externas: las hemorroides externas pueden causar picazón y ardor en la zona anal. A menudo, causan dolor y a veces pueden sangrar, sobre todo al limpiarse después de una evacuación intestinal. A veces, las hemorroides externas son muy incómodas.

Si bien las hemorroides no son graves, el sangrado rectal puede estar motivado por otros problemas de salud como proctitis o infecciones víricas o bacterianas de la mucosa anal o rectal, divertículos, pólipos o incluso con mucha menos probabilidad, una patología neoformativa o neoplásica. Ante cualquier hemorragia rectal, siempre es importante y recomendable acudir a tu médico para que pueda hacerte un diagnóstico y tratarte adecuadamente.

¿Puedo hacer algo para evitar o aliviar las hemorroides en casa?

La respuesta es sí. Puedes contribuir a prevenir o aliviar las hemorroides siguiendo estas recomendaciones:

  • Comer de forma saludable para evitar el estreñimiento lo cual incluye beber 1,5 litros de agua diarios e ingerir frutas y verduras que potencian el contenido de fibra en la dieta.
  • Practicar ejercicio físico para mantener el cuerpo activo.
  • Consumir de forma moderada alcohol o sustancias tóxicas o sustancias irritantes como el café o el chocolate.
  • Lubricar el margen del ano al ir baño a defecar para facilitar la expulsión de las heces y evitar ante todo el esfuerzo defecatorio.
  • Mantener una postura adecuada a la hora de ir a evacuar. Para ello se puede utilizar un pequeño escalón para facilitar que las rodillas estén por encima de las caderas durante la defecación.

¿Cuándo acudir al proctólogo?

Las recomendaciones anteriores ayudan a prevenir o aliviar la mayoría de las hemorroides. Sin embargo, podrían no ser suficientes, y ahí es cuando necesitarás de atención médica. Pon mucha atención a los síntomas para determinar si debes buscar ayuda médica.

  • Llama a tu médico si los síntomas se prolongan varios días.
  • El sangrado de las hemorroides generalmente ocurre con las defecaciones. Si tienes sangrado rectal que no coincida con ello, llama a tu médico.
  • Los cambios en los síntomas pueden evidenciar que el problema está empeorando o que algo anda mal. Si el color de tu sangrado hemorroidal cambia de rojo intenso a rojo oscuro, llama a tu médico inmediatamente.
  • Si tus síntomas empeoran o llegan a ser graves, también contacta con tu médico.

Si tienes algún problema con tu salud proctológica, no dudes en acudir a nuestros centros para buscar una solución rápida y eficaz a tu problema. Puedes llamarnos al 928 244 713 (Las Palmas de Gran Canaria) ó 922 257 820 (Tenerife).